Haz de Hueco Studio tu casa.

Estudio de grabación en Cantillana, Sevilla.


LORE VAIN

Biografía

Lore Vain es una artista berlinesa conocida por su peculiar fusión de rock alternativo, post-punk y música electrónica. Su sonido se caracteriza por una mezcla de guitarras rockeras, sintetizadores etéreos y ritmos dinámicos, todo ello complementado por su convincente voz. Antes de embarcarse en su carrera en solitario en 2021, Lore Vain fue la compositora y vocalista del dúo de electropop Fye & Fennek. Desde entonces, ha estado creando y produciendo su propia música, «AGONY THE MUSE«, publicado en agosto de 2023.

«AGONY THE MUSE» es un álbum de 12 canciones que muestra la evolución de Lore Vain como artista. El álbum cuenta con colaboraciones con músicos como Mani Orrason, que contribuyó en el tema «LOOK AT ME» y Ark White en «MINDLESS EYES«.

Las actuaciones en directo de Lore Vain son conocidas por su adaptabilidad y energía. Actúa en varias configuraciones, desde sets en solitario a arreglos con banda completa, pero se puede ver en directo de una forma más electrónica con Chet Franco en un powerduo femenino o con la banda al completo en un estilo postpunk/indie.

Hueco Session #04

Lore Vain grabó una sesión en directo en Hueco Studio en abril de 2025 como parte de las Hueco Sessions, en Cantillana, cerca de Sevilla.

Lore Vain en Hueco Studio: intuición, sintetizadores y canciones que se transforman

Hay proyectos que no parecen construirse desde una fórmula, sino desde una manera de estar en la música. Lore Vain, llegó a Hueco Studio con esa sensación: canciones abiertas, sintetizadores, guitarras, texturas y una forma de tocar donde la intuición pesa tanto como la estructura.

Durante los días previos a la sesión, pudieron convivir en el espacio, probar instrumentos, reinterpretar canciones y dejar que el entorno también participara en el sonido. Esa calma, ese tiempo y esa posibilidad de explorar aparecen de forma natural en la conversación.

“Pasamos mucho tiempo probando instrumentos nuevos y encontrando nuevas interpretaciones de las canciones.”

La sesión tuvo algo de pequeño laboratorio emocional: un lugar donde las canciones podían respirar distinto, cambiar de forma y encontrar nuevos colores.

Crear desde lugares tranquilos

Lore Vain y Chet Franco crecieron en zonas rurales del centro de Alemania. Y aunque ahora viven en Berlín, esa relación con los lugares tranquilos sigue siendo importante en su forma de crear.

Los espacios silenciosos permiten concentrarse, entrar en un estado mental más profundo y trabajar sin demasiadas distracciones externas.

“Estar en un lugar más tranquilo siempre me lleva a un estado mental más concentrado.”

Esa idea conecta mucho con el espíritu de Hueco Studio: un lugar alejado del ruido de la ciudad, pensado para que el tiempo se mueva de otra forma. No se trata solo de grabar o tocar, sino de encontrar un espacio donde las ideas puedan aparecer sin tanta prisa.

Berlín, por supuesto, también forma parte de su vida creativa. La ciudad ofrece energía, movimiento, caos, estímulo y comunidad. Pero incluso allí, cuentan, es necesario buscar pequeños refugios donde poder concentrarse.

Arte, educación y curiosidad

Además de hacer música, ambas vienen de un contexto artístico y educativo. Trabajan como profesoras de arte, y esa relación con la enseñanza también se filtra en su forma de crear.

Para ellas, estar en contacto con gente joven mantiene viva una especie de curiosidad experimental. Hay que reaccionar, conectar, improvisar y dejar que las cosas cambien.

“Es como dar forma y volver a dar forma.”

Esa frase define muy bien el universo de Lore Vain. Las canciones no son objetos cerrados, sino materiales vivos. Algo que puede moldearse, desmontarse y volver a aparecer de otra manera en el escenario.

Hay una conexión clara entre la pedagogía, el arte y la música: aprender a mirar desde otro sitio, jugar con lo que tienes delante y aceptar que el proceso también puede llevarte a lugares inesperados.

Agony the Muse: convertir lo oscuro en impulso

Uno de los momentos centrales de la entrevista aparece al hablar del título Agony the Muse. En la conversación, Lore Vain explica esa tensión entre una parte más profunda, oscura o dolorosa, y la posibilidad de transformar eso en algo inspirador.

“Siempre hay algo más profundo en la música que hago, pero al mismo tiempo algo esperanzador.”

La musa no aparece como una figura fija. Puede ser una persona, una melodía, un momento o algo que surge de pronto y empuja una canción hacia adelante. Incluso las emociones más difíciles pueden convertirse en un motor creativo.

“Las cosas que no son tan positivas siempre me llevan lejos de donde estaba antes.”

En Lore Vain, la melancolía no se queda quieta. Se mueve. Se transforma. No aparece como un lugar donde quedarse atrapada, sino como una puerta hacia otra cosa.

Escribir sola, crear acompañada

Durante la entrevista, Lore Vain habla de una forma de componer que durante mucho tiempo estuvo muy ligada a la escritura en solitario: coger un instrumento, encontrar una melodía y empezar a escribir encima. Pero con el tiempo aparece también el valor de crear acompañada.

“Escribir sola está muy bien, pero disfruto mucho de tener una conversación.”

Crear con otra persona abre caminos que no aparecerían en soledad. La música se convierte en una conversación: alguien propone, otra persona responde, una idea cambia y de pronto aparece algo que no pertenecía del todo a nadie.

“Juntas podéis llegar a un punto al que quizá sola estás más limitada.”

Esa es una de las claves del proyecto. Lore Vain no se sostiene solo en la voz o en la composición individual, sino también en la relación creativa con Chet Franco. Una relación que, según cuentan, nació sin presión, casi jugando.

Chet Franco y el juego como forma de crear

Antes de tocar juntas, ya existía una amistad y una complicidad previa. Cuando Lore Vain empezó a imaginar una nueva forma de llevar las canciones al directo, buscaba otra energía en el escenario, más presencia femenina y una manera más libre de trabajar con sonidos.

Chet Franco apareció ahí de forma natural, con su universo de sintetizadores, ideas instrumentales y una sensibilidad muy artística para encontrar sonidos nuevos.

“Quería tener más energía femenina en el escenario.”

Chet describe el inicio del proyecto como algo muy lúdico, y esa palabra parece importante: juego. No como algo superficial, sino como una forma seria de explorar.

“Tuvimos un comienzo muy lúdico entre nosotras.”

Ese juego sigue presente en su sonido. Hay humor, complicidad, libertad y una manera de relacionarse musicalmente que no parece rígida. Paso a paso, canción a canción, el proyecto sigue evolucionando sin perder esa sensación de descubrimiento.

Instrumentos, sintetizadores y libertad

Cuando la conversación entra en lo técnico, queda claro que Lore Vain no se entiende desde un único instrumento. Chet Franco menciona el theremin como uno de sus elementos habituales, aunque en esta sesión no estuviera presente.

Lore Vain, por su parte, habla de una relación muy abierta con los instrumentos. Primero algo de piano, después batería, más tarde guitarra, bajo… sin sentir la necesidad de quedarse fijada en una sola herramienta.

“Nunca llegué a un punto en el que dijera: ya he terminado con este instrumento.”

Esa flexibilidad se nota en la música. Lore Vain puede moverse entre guitarra, voz, sintetizadores, texturas electrónicas y arreglos que parecen buscar siempre una nueva forma de decir lo mismo.

La voz, sin embargo, sí aparece como el centro estable.

“Cantar es mi instrumento estable.”

Todo lo demás puede cambiar, moverse, probarse o reinterpretarse. La voz sostiene el proyecto mientras los sonidos alrededor siguen explorando.

Dejar espacio al oyente

Cuando se les pregunta qué les gustaría que sintiera el público al escuchar su música, la respuesta llega desde un lugar muy abierto. No se trata de imponer una lectura única ni decirle a nadie cómo tiene que sentirse.

“Depende de cada persona. De la historia de cada una, del momento, de la situación.”

Una canción puede ser feliz para una persona y melancólica para otra. Puede significar algo distinto según el momento vital de quien escucha. Y eso no es un problema: es precisamente lo más interesante.

“Que la gente pueda poner su propio significado en la música. Eso es lo que me encantaría.”

Esa forma de entender la música deja espacio. No cierra el sentido, no obliga a una emoción concreta. Permite que cada persona encuentre su propia entrada.

Seguir explorando

Hacia el final de la entrevista, aparece una idea que resume muy bien el espíritu de Lore Vain: seguir explorando.

El futuro no aparece como una meta rígida, sino como un camino abierto. Seguir tocando en lugares pequeños y grandes, adaptarse a espacios distintos, probar cosas nuevas y mantenerse disponibles para lo inesperado.

“Nunca dejar de explorar.”

Esa frase podría funcionar casi como una declaración de principios. Lore Vain parece avanzar desde ahí: desde la curiosidad, la intuición y la capacidad de cambiar sin perder el centro.

En Hueco Studio, esa forma de estar encontró un lugar muy natural. Un espacio tranquilo, rodeado de instrumentos, con tiempo para probar, escuchar y reinterpretar. Una sesión donde las canciones no llegaron como piezas cerradas, sino como algo vivo.

Al final de la conversación, agradecen el ambiente del día con una palabra muy sencilla: calidez.

“Sentí mucha calidez aquí.”

Y quizá eso resume bien lo que ocurrió. Lore Vain pasó por Hueco Studio con canciones que hablan desde lo íntimo, pero que dejan espacio a quien escucha. Una sesión de sintetizadores, voz, guitarras y texturas emocionales. Una conversación sobre ruralidad, Berlín, colaboración, juego y la importancia de seguir explorando sin saber exactamente dónde vas a llegar.